Linfedema, ¿ejercicio de fuerza con mangas compresivas?

En la actualidad, ya se han constatado tanto los beneficios como la seguridad del ejercicio físico en el linfedema secundario por cáncer de mama (1). Además de este hecho bien documentado en la literatura científica, la National Lymphedema Netwok publicó un posicionamiento a este respecto (2), analizando los tópicos relacionados con el ejercicio y el linfedema.



Una de las principales dudas que siguen vigentes en la actualidad hace referencia a la necesidad o no de emplear vendas/mangas compresivas cuando se aplica el ejercicio de fuerza con el brazo afectado. En la actualidad no existe un consenso claro.

Con el objetivo de analizar esta cuestión la revista Journal of Cancer Education publica en 2019 un estudio de Omar y colaboradores (3), que analiza la inflamación del brazo y sus síntomas cuando se realiza ejercicio de fuerza, con y sin el uso de la manga compresiva.

El programa de ejercicio empleado se realizó durante ocho semanas, realizando tres días a la semana la dosis diseñada de ejercicio de fuerza.

En cada sesión se realizaron siete ejercicios, Estos incluían al núcleo articular del hombro, del codo y de la muñeca. Según los autores se emplearon intensidades del 50-60% de la RM estimada.

Las categorías de resultados analizadas en este estudio como el volumen del brazo, los síntomas o la movilidad y función del hombro son mejoradas en ambos grupos. No obstante, no se encuentran diferencias significativas entre el grupo que empleó la venda y el grupo que no lo hizo.

Existen dos reflexiones importantes en este estudio. Por un lado, observamos los beneficios del ejercicio de fuerza, diferente a los “ejercicios para el linfedema” (son dos “realidades” que nada tienen que ver). El objetivo del ejercicio de fuerza es el de mejorar precisamente la fuerza, con los beneficios que ello reportará a la persona. Lo que este tipo de estudios demuestran es que la fuerza mejora, sin afectar al linfedema, e incluso mejorando su sintomatología. Esta realidad nada tiene que ver con los “ejercicios para el linfedema”, ya que el objetivo de los mismos es incidir sobre el estatus de dicha alteración funcional (en este caso linfática). Para entender esta diferenciación recomendamos la lectura del posicionamiento de la National Lymphedema Netwok(2). Otra cosa, si se realizan ambas "categorías", es como interaccionan entre si.

En segundo lugar, este estudio surge de la necesidad evidente de resolver una cuestión importante en el día a día de las personas que realizan ejercicio y tienen el brazo afectado. ¿Es mejor o peor usar la manga compresiva?. A tenor de los resultados no parece existir un posicionamiento claro. Este hecho sigue mostrando la necesidad de la supervisión de especialistas en ejercicio físico, y colaboración con el conjunto de profesionales que pueden estar atendiendo al linfedema de la persona. El seguimiento de los síntomas en cada uno de los periodos de entrenamiento, cambio de dosis de entrenamiento, selección de ejercicios, etc, se establece como fundamental para garantizar la seguridad y sobre todo, la adherencia al programa de ejercicio físico.

Manuel Martín. Equipo IPEFC

Bibliografia

1. Morris C, Wonders KY. Concise review on the safety of exercise on symptoms of lymphedema. World J Clin Oncol [Internet]. 10 de agosto de 2015 [citado 7 de julio de 2019];6(4):43-4. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4530377/

2. Position Papers — National Lymphedema Network [Internet]. [citado 8 de julio de 2019]. Disponible en: https://lymphnet.org/position-papers

3. Omar MTA, Gwada RFM, Omar GSM, EL-Sabagh RM, Mersal A-EAE. Low-Intensity Resistance Training and Compression Garment in the Management of Breast Cancer–Related Lymphedema: Single-Blinded Randomized Controlled Trial. J Canc Educ [Internet]. 26 de junio de 2019 [citado 8 de julio de 2019]; Disponible en: https://doi.org/10.1007/s13187-019-01564-9