El entrenamiento de fuerza reduce la fatiga y mejora la función física en supervivientes de cáncer

Actualizado: 15 de jul de 2019



Fran Garcia,

Especialista IPEFCáncer.


La esperanza de vida en supervivientes de cáncer de mama ha aumentado de un 65% a un 83% en los últimos 40 años gracias a una mayor eficacia en los diferentes tratamientos aplicados en la enfermedad. No obstante aunque efectivas, las terapias aplicadas conllevan algunas complicaciones que afectaran a la calidad de las personas que fueron tratadas, especialmente la calidad de vida.


Muchas mujeres que superan la enfermedad manifiestan comorbilidades como obesidad, hipertensión, diabetes tipo II, osteoporosis, entre otras complicaciones como el linfedema y los problemas hombro-brazo.

Actualmente la evidencia científica constata que el ejercicio físico se constituye como una herramienta no farmacológica capaz de reducir la recurrencia y las comorbilidades durante la supervivencia.

Se ha demostrado que el entrenamiento neuromuscular o entrenamiento de la fuerza es más eficaz que el entrenamiento aeróbico para disminuir la fatiga e incrementar los niveles de fuerza (aunque tenemos evidencia de que es la combinación de ambos, la mejor estrategia para reportar las mayores ganancias para la salud).


En el estudio que queremos compartir, publicado The Journal of the North American Menopause Society (2017) , se reclutaron 280 mujeres no fumadoras que habían superado la enfermedad de las cuales sólo 11 mujeres pudieron completar el estudio (se excluyeron mujeres con cáncer de mama recurrente, linfedema inestable o doloroso, hipertensión no controlada, dislipidemia, cardiopatía, enfermedad renal o hematológica y anemia.)

Las 11 mujeres de 60 años de media y 10 años de media en supervivencia, con obesidad y sobrepeso. Además 5 eran hipertensas, 3 resistentes a la insulina y 3 con hipercolesterolemia.


En este estudio se realizó un programa de 16 semanas de ejercicio físico supervisado (todas completan el 80% de la prescripción como mínimo).

Realizaron 3 sesiones por semana de 45 minutos, 8 ejercicios, 3 series por 15-20 repeticiones, siendo la tercera serie hasta la fatiga.

Los resultados muestran un aumento de un 8% de masa muscular en la sección transversal de las piernas y muestran un descenso del 58% en la puntuación de la escala de fatiga Piper. En relación a la hipertensión,resistencia a la insulina e hipercolesterolemia, los resultados muestran una reducción del 18% en la insulina en ayunas y un 5% en la PA diastólica y sistólica.

En relación a la inflamación, los resultados finales muestran un descenso entre el 25-35% de citoquinas pro-inflamatorias, en especial TNF-a, IL-6 y SAA en plasma sanguíneo y el tejido adiposo.

Un análisis pormenorizado de la dosis de ejercicio planteada en este estudio mostraría ciertas deficiencias. A pesar de esta limitación la dosis de ejercicio aplicada en este estudio muestra resultados significativamente positivos para la salud de las supervivientes.



The Journal of the North American Menopause Society (2017)

Fran Garcia,

Especialista IPEFCáncer