Ejercicio y biomarcadores en el cáncer de próstata ¿Qué relación poseen?

Actualizado: 1 de sep de 2019

La radioterapia ha demostrado ser efectiva en las personas con cáncer de próstata (carcinoma) (1) y más aún cuando se combina con terapias de privación hormonal (2) . Sin embargo, la radioterapia y la privación hormonal provocan efectos adversos como falta de libido, depresión, fatiga o reducción del fitness cardiovascular. Además, la radioterapia provoca una respuesta en el conjunto de citoquinas del organismo (IL-1, IL-6, TNF-ɑ), que funcionan como marcadores de respuesta tumoral (3) y que podrían estar relacionados con la fatiga propia que experimentan las personas con cáncer de próstata.


El ejercicio físico en personas sanas se asocia con un aumento del volumen sanguíneo y parece tener un papel crucial en la respuesta antiinflamatoria (4) . Sin embargo, se desconoce el efecto del ejercicio físico sobre estos aspectos en personas con cáncer de próstata en tratamiento con radioterapia.


El estudio de Hojan y colaboradores (3) comparó la relación entre el nivel de actividad física entre un grupo control (GC) que realizaba una sola sesión de ejercicio físico en su casa y un grupo experimental (GE) que realizaba 5 sesiones de ejercicio físico supervisado.


El ejercicio físico tuvo una programación basada en un calentamiento de 5 minutos, una parte principal dividida en 30 minutos de ejercicio cardiovascular y 15 minutos de ejercicio con componente neuromuscular y 5 minutos de relajación.


En la figura 1 tenemos los resultados de los análisis de los marcadores inflamatorios (IL-1B, IL-6 TFM-ɑ) y tan solo se aprecia una diferencia significativa entre antes y después de la radioterapia en el grupo control por un aumento de la citoquina IL-6. Todas las demás diferencias no poseen significación estadística. Sin embargo, esto no quiere decir que no exista una respuesta positiva al ejercicio, sino que no afecta a estos biomarcadores, al menos en la dosis de ejercicio propuesta.

Los resultados globales del estudio de Hojan y colaboradores parecen sugerir que el ejercicio físico realizado durante el tratamiento con radioterapia y privación hormonal en personas con cáncer de próstata mejora la capacidad funcional y la concentración de marcadores inflamatorios. Es por tanto necesario seguir analizando el posible impacto positivo de dosis de ejercicio mejor diseñadas y aplicadas.


Unai Adrian Perez de Arrilucea Le Floc'h

Instituto Profesional de Ejercicio Físico y Cáncer.

Referencias

1. Thompson I, Thrasher JB, Aus G, Burnett AL, Canby-Hagino ED, Cookson MS,

et al. Guideline for the management of clinically localized prostate cancer: 2007 update.

The Journal of urology. 2007;177(6):2106-31.

2. Warde P, Mason M, Ding K, Kirkbride P, Brundage M, Cowan R, et al.

Combined androgen deprivation therapy and radiation therapy for locally advanced

prostate cancer: a randomised, phase 3 trial. The Lancet. 2011;378(9809):2104-11.

3. Hojan K, Kwiatkowska-Borowczyk E, Leporowska E, Gorecki M, Ozga-

Majchrzak O, Milecki T, et al. Physical exercise for functional capacity, blood immune

function, fatigue, and quality of life in high-risk prostate cancer patients during

radiotherapy: a prospective, randomized clinical study. European journal of physical

and rehabilitation medicine. 2016;52(4):489-501.

4. Bruunsgaard H. Physical activity and modulation of systemic low‐level

inflammation. Journal of leukocyte biology. 2005;78(4):819-35.

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