Educar en cáncer a nuestros hijos. ¿Por qué nos cuesta tanto?

Actualizado: 23 de ago de 2019

Estamos cerca de la vuelta a la rutina, una rutina que incluye para muchos la vuelta a los centros educativos y al día a día en nuestras casas. Con el actual crecimiento de obesidad infantil, diabetes tipo II, hígado graso, hipertensión, etc. ¿Son los niños y adolescentes conscientes de la importancia de la salud?, ¿Reciben información suficiente? Y en concreto y siendo atrevidos ¿Sobre cáncer?, ¿Consideramos necesario o interesante que comprendan esta enfermedad?, ¿Reciben educación en cáncer? El objetivo de educar en cáncer es prevenir la aparición de la enfermedad. Se basa, por ejemplo, en instruir a las jóvenes sobre cómo realizarse auto-exámenes de mama como parte de la rutina general de cuidado de la salud o, sin atender a géneros, explicar cómo la alimentación, ejercicio, alcohol y tabaco actúan sobre la prevención de la enfermedad.


Un estudio de Jonhson y colaboradores (1) analizó el nivel de conocimiento que tenían las adolescentes sobre la enfermedad y concluyó que:


Los participantes del estudio tenían un conocimiento muy bajo sobre el cáncer de mama y todos los problemas asociados a la enfermedad.”


De la misma manera, el año pasado en Reino Unido, Brown y colaboradores (2) analizaron hasta qué punto las adolescentes estaban informadas sobre el cáncer de mama, su prevención y su diagnóstico. El objetivo era determinar si existía interés sobre dicha temática dado que es la enfermedad más común entre mujeres de todo el mundo.


Se encuestó a casi 2.000 jóvenes de entre 11 y 18 años y casi la mitad manifestaron tener cierto nivel de preocupación con respecto al cáncer de mama. Queremos resaltar que los investigadores registraron el nivel de actividad física de las chicas y analizaron la correlación con su nivel de preocupación sobre el cáncer de mama. El resultado fue muy interesante: aquellas adolescentes que más veces a la semana practicaban "deporte" estaban más interesadas en el cáncer de mama.


En este sentido ya existían estudios previos con datos similares en relación al estilo de vida saludable, prevención de enfermedades y ejercicio (3)(4). Las personas más activas y que practican más ejercicio son más conscientes de su salud y tienen comportamientos en general más saludables. Consideramos que cuanto más interés, información y educación exista sobre el cáncer de mama, más integrada estará la prevención en mujeres adolescentes. De la misma forma, cuando se practica actividad física, ejercicio o deporte, desde edades tempranas, el hábito se va consolidado para cuando alcanzan su madurez.


Concluimos por tanto que la información y educación sobre la enfermedad es extremadamente relevante y que si existiera más información y educación, las charlas que se realizan en los colegios e institutos tendrían mayor repercusión. De las chicas del estudio, cerca del 80% de ellas consideraba que tener más información, educación y prevención sobre esta enfermedad era extremadamente importante.

¿En nuestro país tendríamos datos similares?


Aida Tórtola. Equipo Instituto Profesional de Ejercicio Físico y Cáncer

Referencias

1. Johnson N, Dickson-Swift V. It usually happens in older women': Young women's perceptions about breast cancer. Health Education Journal. 2008;67(4):243-57.

2. Brown N, Smith J, Brasher A, Omrani A, Wakefield-Scurr J. Breast cancer education for schoolgirls: an exploratory study. European Journal of Cancer Prevention. 2018;27(5):443-8.

3. Divine RL, Lepisto L. Analysis of the healthy lifestyle consumer. Journal of Consumer marketing. 2005;22(5):275-83.

4. King KA, Vidourek RA, English L, Merianos AL. Vigorous physical activity among college students: using the health belief model to assess involvement and social support. Archives of Exercise in Health and Disease. 2013;4(2):267-79.