Cáncer y ejercicio en tiempos de COVID-19

Actualizado: oct 9

La pandemia que nos afecta ha provocado alteraciones en la forma de vivir y dar respuesta a muchas de las situaciones clínicas, entre ellas los tratamientos y terapias complementarias de las personas con cáncer, también para los supervivientes.


Era de esperar que las grandes instituciones que han abanderado las publicaciones más actuales en relación al ejercicio físico y el cáncer se manifestaran al respecto, y así ha sido. Su rápida respuesta es muestra, bajo nuestra opinión, de su interés y convencimiento del rol del ejercicio físico en el campo que nos ocupa, el cáncer. Esta publicación de Hayes y Newton (1), principales autores del último posicionamiento del colegio australiano (2) vuelve a poner en el escenario la importancia de no sólo adaptar los tratamiento estandar a las nueva situación sino también la de todos los servicios psicosociales y de salud, entre ellos el ejercicio físico.


Las recomendaciones actuales dirigen a las personas de alto riesgo a aislarse, generalmente en casa y reducir el contacto social o lugares donde este exista. Como tal, los programas de ejercicio para pacientes con cáncer y supervivientes deben pasar de sus modelos habituales a ser capaces de lograr beneficios en esta nueva realidad, con soporte telemático o mixto, según sea posible.


Como en muchas otras ocasiones, se produce la paradoja de que quien más necesita el ejercicio físico, más dificultades tiene para lograr realizarlo. No podemos olvidar que el ejercicio para pacientes con cáncer y supervivientes tiene beneficios en todo el continuo del cáncer, incluso como terapia neoadyuvante o adyuvante; como herramienta preventiva, preparatoria y de rehabilitación para cirugía (prequirúrgica y posquirúrgica); y como control de los síntomas durante y después de los tratamientos primarios, incluyendo radioterapia, quimioterapia y terapia hormonal después del diagnóstico y en estados de enfermedad avanzados (2).


Como indican los autores, el riesgo es doble. El propio de la infección y el de regresar a un estilo de vida sedentario, sin posibilidad real de beneficiarse del ejercicio físico. Reduciendo la calidad de vida y la su salud de todas las personas afectadas.

Dado la necesidad imperiosa de poder realizar o mantener la actividad y el ejercicio físico en esta nueva situación los autores revisan la base de datos PubMed en busca de argumentos que permitan construir una nueva realidad para el ejercicio con garantías. Y así es, el uso de los términos "cáncer y ejercicio y en el hogar/casa" en PubMed arroja aproximadamente 383 resultados, que indican que el ejercicio es potencialmente seguro y efectivo realizado en casa, en el caso concreto de pacientes y supervivientes de cáncer. Eso si, supervisado.

La nueva realidad es un desafío ya que los diferentes escenarios donde puede plantearse la actividad y el ejercicio físico de una personas en tratamiento o después de este requieren de un cuidadoso análisis y una estructura que permita soportarlo. Desde el IPEFC se ha estado trabajando en estos posibles “escenarios” permitiendo a muchas personas acceder a programas de ejercicio físico de calidad.


El ejercicio físico no puede esperar.


Manuel Martín. Equipo IPEFC


1. Newton RU, Hart NH, Clay T. Keeping Patients With Cancer Exercising in the Age of COVID-19. JCO Oncol Pract. 30 de junio de 2020;OP.20.00210.


2. Hayes SC , Newton RU , Spence RR , et al: Declaración de posición de The Exercise and Sports Science Australia: Medicina del ejercicio en el tratamiento del cáncer . J Sci Med Sport 22: 1.175 - 1 199 , 2019 Medline

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